lunes, 20 de octubre de 2008

Linea de fuga (parte III) - Aun desear, desear la belleza de la fuga



Línea de fuga (parte III)


Aún desear, desear la belleza de la fuga




Los nómades están en el medio. No tienen historia solo tienen geografía.


Gilles Deleuze
Claire Parnet - “Diálogos”



Huída.

No la moralmente condenada como “cobardía”.
Una huída como el modo radical y estetizado de un habitar la libertad.
Huída más allá de la moral. Huída que no cesa en su voluntad de acercarnos a acontecer.

Fuga. Y la autenticidad del fugĕre, de permitirse trascurrir sobre la superficie de un alejamiento.
Desapartarse, así, sin más, de lo que promete “dejarse venir”

Puesta en movimiento del deseo y sus multicromaticas indeterminaciones.

Huída, o el otro nombre, como un re-origen ubiquo desde el que invencionarse.
Fuga en la que atraverse a destituir la enajenación en un Yo que se reduce a un apenas arrogante pronombre perplejo. Entrega a una decisión que nos decide antes de saber-razonar-conocer acerca de la exactitud teleológica a que nos conducirá eso impreciso ya decidido.

Fuga que bebe de ese exceso (o de ese… resto? residuo? fragmento? esquirla? ) algorico de un deseo. Impronunciable desear. Ausencia de decir bajo la falda arremolinada de la línea que nos fuga con ella. Silencio que danza el desorden de sus signos habituales.

Vacío que sonríe. Línea vacía que preserva la vida en la huída.

Finalmente, dejarse preñar de plenitudes devenidas líneas de fuga.



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sábado, 18 de octubre de 2008

Línea de fuga (parte II) - La huída como micropolítica del deseo



Línea de fuga (parte II)

La huída como micropolítica del deseo



…el deseo está precisamente en las líneas de fuga

Gilles Deleuze
“Deseo y placer”


Desde sus certezas, las instituciones “imponen”: sean las instituciones políticas u organizaciones laborales, las instituciones educativas o las mismísimas micro-organizaciones familiares, la institución del matrimonio o las configuraciones que se diseñen desde los tradicionales “lazos” de pareja. La dureza y molaridad desde la que operan las instituciones dadoras de sentido involucran diversos planos de coerción sobre cada uno de nosotros. Acatar los mandatos del orden implica siempre un dejarse sujetarse, permitir la sujeción -lo más literalmente posible “volverse sujeto”- a la ley, la regla, a los mandamientos, a los deberes, a los códices sean cuales fueran. De la buena cumplimentación de esta malla de obediencias diarias depende que el que podamos encajar en una exspectatĭo más amplia: la social, que nos remitirá sin titubeos a lo que se espera que suceda en nuestra existencia, al cómo, cuándo, dónde, porque, para qué, y hasta con quién.

¿Qué se espera que decodifiquemos desde los discursos del orden y sus instituciones testaferras? Pues se espera que podamos responder -como sea…- a toda una imposible serie de ideales de vida: aspirar a la meta del poco definible “éxito económico”, alcanzar cierto grado de educación formal, mantener a todo costo un esquema no muy móvil de “normalidad” relacional-vincular, reproducirse y dar origen a criaturas que sigan replicando en el futuro nuestras posiciones en el engranaje social, ser un correcto educador de los hijos fijando en ellos el sentido moral del Bien y el Mal, poseer y/o renovar un quantum tampoco demasiado definible de objetos materiales -casa, auto, electrónicos, vestimenta, etc.).


Frente a este exceso de certezas a las que hay que rendir culto a diario con el sudor de nuestras cadenas, el deseo es la única vía inesperada de desobediencia, invención, resistencia y salud.

Runaway!

Allí donde la maquinaria social binariza, aparece la obligación psicótica de escoger falsamente entre uno u otro término en el seno de la misma ficción:


adaptarse o fracasar
acatar o marginarse
tener o ser
cumplir o liberarse
detenerse o ponerse en movimiento
subir o caer
entrar o salir
disminuirse o expandirse
padecer o reaccionar
disecarse o amar
durar o existir


Infinita serie de ficciones. Ilusiones des-opresivas. Ilusiones acatadoras. Optar por uno de los polos es solo eso, mera opción, no acto de deseo. Mientras se opta, nada cambia aun bajo la máscara del cambio. Y encima, el binarismo siempre damnifica. Este soporte binarista que anida cancerosamente en las disyuntivas excluyentes en que tantas veces sentimos o creemos estar metidos, no es susceptible de ser comprendido o resuelto desde la magia dialéctica. No se trata de contradicciones “a resolver-superar”. A la mierda con Hegel (una vez más…)

Y aquí entran las líneas de fuga. Intempestivas. Bellas líneas hacia la huída en estado de deseo.

Runaway now to end your misery!

Son las líneas de fugas, las que casi sin esperarlo nosotros mismos, quiebran severamente la “voluntad binarizante” de estas falsas opciones que lo único que aseguran son la desvitalización y el descenso de nuestra potencia. Huir, en este contexto epistemológico, es el modo de comprender que cuando se compone una línea de fuga estamos ante la posibilidad revolucionariamente microfísica de un alzamiento, un amotinamiento, una sublevación del sujeto ante la estupidización y acobardamiento que resulta inevitable del seguimiento acrítico de los ideales disciplinadores. En la línea de fuga se desterritorializa al deseo. Quitándole los grilletes a éste se deshace la celda que mantenía cautivo a nuestro propio devenir potentes, se libera el reinicio de la alegría como pasión, se abre la instancia transfiguradora de crear, de hacernos otros. Autorepujarnos nuevos, más ágiles, más livianos, más en vuelo. Fugar, huir, y hacerlo desde la instancia de nuestros deseos es posibilitar un deshacernos de los esquemas dicotómicos opresivos. Fitzgerald llama a estas líneas de fuga “líneas de ruptura”, en otros sitios Deleuze se refiere a ellas sencillamente como “huída” recordando que no están fuera de la máquina-sistema, sino que forman parte de él. Un punto fundamental por señalar: teóricamente no se trata de desafiar al poder desde la línea de ruptura y la huída productora de deseo, no se trata de una suerte de “primero está el poder, luego la reacción-deseo-huida frente o contra él”. Se trata de recuperar el lugar primigenio y afirmativo de la plenitud deseante, único lugar desde el cual es posible poner en cuestión el tanatismo de las instituciones coercitivas y desafiar la capacidad del mal que emana desde el poder como dominación.


Para Deleuze-y Guattari hay el deseo, la línea de fuga. Lo activo de nuestra condición deseante es nuestra “Gran salud”, tal como la llama Nietzsche. El resto es enfermar, sufrir, debilitarse, desolarse en la grisura del resentimiento. Y justamente contra estas fuerzas ascendentes que constituyen nuestro suelo y habiente existencial, se emplazarán los devenires reactivos de la fuerza, arrastrando al sujeto a los laberintos del dolor resentido. Nuestro estado primigenio es el estado de disposición ascendente, de movimiento positivo y placentero, de fluencia afirmativa del que partirá más tarde todo el resto de lo que hagamos. Y por ello, lo que aparte a una fuerza de lo que ésta pueda (todo aquello que nos separe, nos inhiba, nos aleje, nos impida llegar al máximo de lo que podemos) será reactivo, descendente, tendiente a lo esclavo, y sencillamente esclavizante. Somos fuerza y positividad deseante. Somos en lo activo. Luego, sólo luego, en una especie de segundo tiempo (no se trata acá de una cronologización temporal lineal, sino apenas de un incómodo y provisorio modo de tratar de explicar esto de “qué es primero y qué es luego”) en un después de eterno retorno circular, estará la voluntad de domesticar, la dominación que debilita, el poder que bebe sangre débil de esclavos temblequeantes, la captura de nuestra potencia, la territorialización y rigidización, la reactividad triste y decadente. Es clave, desde una política de la subjetividad extramoral, resaltar que ése primigenio deseo afirmativo es lo que nos constituye, nuestra materia más cara.

Microscopic runaway lives. Tiny lives running for freedom.


Huir deshace el poder de cautividad que poseen las instituciones de control y sus modos subjetivizantes. Para Deleuze no son sino las líneas de fuga, las líneas de desterritorialización, nuestra capacidad de contrapoder y resistencia las que atraviesan una sociedad y en ese “atravesar” la definen como tal. No se define un socius por los rasgos que adopte su poder y sus carácterísticas de dominación, sino contrariamente, por los múltiples modos en que constantemente se está produciendo el deshacimiento de sus líneas duras, la quebradura intersticial de sus molaridades dominantes, la erosión de sus mal llamadas “normalidades”, la denudación de sus mentiras aceptadas y legitimadas, la puesta en cuestión de sus mandatos más sacros.


A life nomadic is life intense.
A life nomadic is ambiguous in itself. Contrasts. A life nomadic is led among spells.
Life, inhabitant of the desert. Inhabitant that dissolves the start
and the ends. And the Dead.

Las líneas de fuga permiten que encontremos nuestras propias puertas de salida del juego social, pero es bueno saber a la vez que no existe un “fuera de lo social”. Siempre se trata de entrada y salidas, de líneas de permiten invencionar rupturas, pero a las que siguen inevitables nuevas cristalizaciones. El orden sobrevendrá, más tarde o más temprano, aún si la línea de fuga es fuertemente subversiva respecto de lo valores. Pero a la vez, un nuevo desorden sobrevendrá a la vez, otra línea de fuga hará trizas la innovilidad que se impuso en lo cristalizado, y así, en un eterno retornar de lo mismo y lo otro, en un pulso en que las diferencias no cesan de abrirse y la identidad no cesa en su voluntad de cloture, se trama las basculaciones del devenir. Al respeto el propio Deleuze señala:


Pero hay toda una política que exige que esas líneas sean bloqueadas,
que se establezca un orden.



Afirmar la inmanencia de las líneas de fuga o del deseo respecto de "lo social", es poner en relieve la capacidad de romper las reglas que facilitan-posibilitan bajo su cínica complicidad que el poderío arbitrario siga arrogándose el derecho a imponer trayectos, exigir humillantes obediencias y en definitiva, ir matando la fluencia sin forma desde la que la vida misma se afirma como devenir. La huída es el movimiento que protege a nuestros deseos de ser vorazmente devorados por la arbitraria fuerza negativa del poder instituído.


The nomads, those wild midpoints, are always moving.
Running away.



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martes, 14 de octubre de 2008

Linea de fuga


Línea de fuga


Se escribe siempre para dar vida,
para liberar la vida allí donde está presa
para trazar líneas de fuga.

Gilles Deleuze
“Conversaciones”



Destrazar. Ese parece ser un primer verbo, una acción primordial al momento de pensar qué se quiere decir con la deleuziana expresión “línea de fuga.

Así, destrazar.

Destrazar destrazándose. Porque sucede que lo que hemos trazado se ha endurecido, entumecido, devenido jaula. Por eso la línea de fuga es un breakout, una liberación con todos los peligros y desafíos a que conlleve. Supone, además y desde ya, un caudal de incertidumbre asegurada.

Destrazar, romper un trazo. Liberar un modo de los signos que lo encarcelan y lo limitan en sus posibilidades de expansión. Destrazar como una ejercitación que pone en juego la creatividad de invencionar nuevos signos, otros. Destrazar también la (¿supuesta?) estabilidad que suponíamos tener hasta ahora entre los signos que reconocíamos -pese a los agobios y fatigas que suscitaban- nuestra “adorada” cotidianeidad.

Una línea de fuga es, por eso, un neotrazado, un intento, un probar, un sagrado restituir de la experimentación. ¿Si hay un “objetivo” en la línea de fuga? Si lo hubiera es ingéntito al momento de la fuga misma, titubeante, zigzagueante, impreciso, in-direccionado aún.


Devenirse en una línea de fuga es también un arte de tomar contacto con la finitud, con lo tanático. Fugarse es tactar cierta materia muerta: objetivos fenecidos, seguridades cadavéricas, ilusiones necrosadas, sedentarizaciones cementéricas. La materia muerta de un proyecto que también lo está obliga a marcar en nuestro mapa existencial los puntos muertos que han perdido en el presente un sentido vital (antes bien, ciertos puntos de referencia domesticos, usuales, normales, parecerían simplemente testimoniar sobre lo desvitalizado de cierta relacionalidad que persistimos en sostener pese a la abundancia de pruebas que dan cuenta de lo mortecino de ese modo vinculante que increíblemente insistimos en conservar). La línea de fuga es anti-conservadora. Lejos de hacer un culto a los frascos de cloroformo en que se hunden las existencias domesticadas, la línea de fuga atenta contra todo intento de conservar mientras nos deja mirar con una lente de aumento despiadada los ataúdes en que guardamos celosamente las tradiciones: llámese a estos cajones de pino de venta masiva y obligada familia, profesión, pareja, o matrimonio. Las líneas de fuga son delatoras impiadosas de las muertes entre las que insistimos en montar nuestras guaridas ilusorias.

Y por lo anterior, es un tomar distancia de lo desvitalizante.

Lineas de fuga como acercamiento a las manifestaciones -nunca simples sino altamente complejas y complicadas- de la vida.

Manifestarse en la fuga. Poner en visibilidad. Arrancar de las tinieblas lo que mata o enferma. Recuperarse en la fuga. Aun mientras se convalece, siempre resituar para el lado de la vida.

Abrir una línea de fuga es abrirse uno mismo. Manifestarse en la manifestación misma de un paso que huye. Paso que, por pequeño o difícil o impreciso que sea, siempre busca abrir un contacto hacia la salud. A sudden widespread


Ya no se trata de tolerar lo molar, lo mandatado, lo exigido normativamente, ni se trata ya de seguir las circulaciones obligadas (que lejos de facilitarnos la plenitud de un real “circular” nos detienen, nos fijan, nos desaniman a experimentar un verdadero andar), soportando los sentidos y valores impuestos. Líneas de fuga como un “ya no más…”. La línea de fuga nos reclama e interroga en el plano de lo molecular, lo deseante, la ingencia, la desatadura, el movimiento. Fugarse como un rescatarse. Siempre un rescate incondicional de la propia experimentación como valor inclaudicable en nuestra libertad.

Las líneas de fuga. O cómo apartar a tiempo las relaciones de dominación del territorio de nuestros deseos. Abrir un espacio, un plano de apartamiento que nos vuelva capaces y dignos de nuestro propio poderío y así declarar el estado de nulidad de nuestras decadentes capturas. La línea de fuga jaquea la lógica de la conquista, denunciando la ilegitimidad de la mordaza con que siempre meten miedo aquellos que usan-abusan-manipulan desde el discurso y las prácticas de dominación. En contraste con este estatuto desvitalizante en que se hunde la subjetividad cuando es absorbida por los mecanismos de control social-institucional-relacional (haciendo del cuerpo una sede de algo spinozianamente triste) la línea de fuga pone en relieve las relaciones de velocidad o lentitud. Un paso de los sólidos a la fluencia de los líquidos.

Líneas de fuga como agua, como río, como manantiales como arroyos: más lentos, más rápidos, arrolladoras o serenamente imperceptibles, pero en indudable movimiento. En impermanencia. Desbordando márgenes arbitrarios, amenazando cauces impuestos, desafiando trayectos. Haciendo mapa.

Contra la moral de clones, contra el calcamiento punto-por-punto de sujetos hechos en manada bajo la presión del moldeo (contra el “todos debemos responder por igual”, “todos debemos desear por igual”, “todos debemos obedecer por igual”, “todos debemos aspirar por igual”, e incluso el inconcebible “todo debemos morir por igual”), la ética de la línea de fuga: deshacer el calco, quemarlo, desbordarlo, arruinarlo activa y definitivamente.


Contra la monocronía moral del igualamiento y sus calcos, una ética heterócrona de la fuga haciendo mapa.



Busco entre palabras de Deleuze:


Siempre es posible deshacer los dualismos desde dentro
trazando las líneas de fuga que pasan entre los dos términos,
estrecho arroyo que no pertenece ni a uno ni a otro
sino que lo arrastra a los dos
en una evolución no paralela,
en un devenir heterocrono.




PD.: He vuelto. Nomadizada. Y aquí estoy, surfeando mis líneas de fuga en mi amada y esquizoide Buenos Aires.

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miércoles, 17 de septiembre de 2008

Y para que sufrir...





Y para que sufrir…




El sufrimiento es el medio por el cual existimos,
porque es el único gracias al cual tenemos conciencia de existir.


Oscar Wilde






Podria la filosofia expresar un pensar acerca del sufrimiento sin caer en las habituales trampas de los planteos propios de una logica del resentimiento?

Tampoco me interesaria explorar el “por que” del sufrimiento, pues por esa calleja se desemboca sin mucha demora en una busqueda de “objetivo ultimo” del sufrir, y de ahí a otorgar una sustancia al sufrir hay poca distancia tambien.

Ni siquiera puedo sostener un planteo de sujeto/objeto (sujeto sufriente vs. objeto que aplca sufrimiento) pues esta vieja dicotomia hace perder de vista muy a prisa los borroneos en los que el sujeto que sufre se torna objeto de sufrimiento, tanto como que el objeto que hace sufrir es-ha sido-sera sujeto pasible de sufrir.

Menos me importa aun el infinito numero de los “de y que” del sufrir: sufrimos por amor, sufrimos a causa del dolor, sufrimos de impotencia, sufrimos por causa de las perdidas, sufrimos ante el horror de la muerte, sufrimos enfermedades o dolores, sufrimos por temor o miedo, sufrimos por nuestras carencias, sufrimos por causa de las ilusiones inllegadas, en definitiva, sufrimos de existir. Con lo cual, insisto, la lista se hace no solo larga sino interminable casi. Eso sin contar que en cada singular humano aquello que hace sufrir no coincide siempre ni en intensidad, e incluso, ni como causa, de manera general. Cada uno tramita sufrimientos a su modo, como se puede, y en el peor de los casos, hasta existe un tramitar el sufrimiento “como se debe”. Reglas. La "etiqueta" y protocolos del correcto sufrir. Si, porque hay prescripciones para la expresividad social del sufrir. Una especie de Do's and Don'ts en el comportamiento del que sufre. Puede alguien estar penando de amor, terriblemente, y sin embargo pese a las ganas de salir a aullar por las calles y correr desnudo tomandose la cabeza en signo de total desesperacion, nadie lo suele hacer. Sufrir tiene modos historico-socialmente aceptados y modos inaceptables que escapan a la norma de lo permitido como exteriorizacion del dolor. Digamos, en definitiva que, no somos autenticamente libres ni siquiera en el ese acto tan fatalmente inenarrable y huidizo de los signos que es sufrir. Amelie Nothomb dice, con enorme acierto en esta direccion (y sin duda en consonancia con el “espectaculo del castigo” que trabajara tan magistralmente Foucault): “Llegó el momento en que el sufrimiento de los demás ya no les bastó: tuvieron que convertirlo en espectáculo.” Entonces, desde las ejecuciones publicas medievales, la vision colectiva de los cuerpos quemados en las hogueras de la Inquisicion, o la captacion fotografica de imágenes de la pobreza, llegando a las peliculas de guerra, sin olvidar las imágenes literarias que evoca Sade, o la actual TV sangrienta a la espera del proximo derrame de carne humana tras una bomba, todo conforma las multiples formas superpuestas o acumuladas en la memoria colectiva acerca de los “como” del sufrir, sus variaciones, sus “evoluciones” (¡!). No se trata de sufrir y de modos aceptados y legitimados de hacerlo, sino tambien de ofrecer a toda una sociedad una determinada visualizacion de esos tipos de dolores y sufrires.


Leyendo “The sense of the past” del ingles Bernard Williams me tope con un capitulo 23 en el que titulado”Umbearable suffering”. Y si, el sufrimiento siempre tiene algo (o mucho) de insoportable. Creemos que nos lo soportaremos. Lo sentimos. Williams, siguiendo a Nietzsche en “La Genealogia de la moral” trabaja el asunto del sufrir anudandolo con la posibilidad o no de otorgar “algun” proposito o sentido a ese sufrimiento, pareciendo que esa posible atribucion de sentido (un imaginario “para que” del sufrir) haria que el dolor del que sufre resulte mas o menos soportable. Dicho de otra forma, la “soportabilidad” de un sufrimiento dependera de alguna manera de la posibilidad que tengamos de darle un supuesto meaning-sentido al sufrimiento.


Cuales podrian ser los mas frecuentes sentidos atribuibles al sufrimiento desde la perspectiva del resentimiento? Me arriesgaria a agrupar las posibilidades en tres categorias:

1-Que sufrir sea parte de un proposito “divino” (estamos en este mundo para sufrir como parte del plan de Dios para la imperfecta criatura humana, o sea, en pecado concebidos, y pagando de por vida la “pena” de estar vivo).

2-Que el para que del sufrir sea parte de un sacrificio que hacemos bajo un proposito superior. En este caso, la autoridad del proposito justificaria con creces el dolor del sufrimiento de quien se sacrifica por tal causa que lo excede, y de algun modo, lo beatifica por entregar su sufrimiento a ella. Dar la vida por la patria, morir por el futuro de los hijos, entregar el cuerpo a la “revolucion”, dar la vida en un parto, vivir para otros aun exponiendose a enfermedades o tremendas pestes formarian parte de este segundo caso.

3-Que sufrir sea parte de la cuota de dolor psiquico y corporal que hay que atravesar para “purgar” nuestra neurosis. El psicoanalisis, si bien se aparta parcialmente de la vision resentida del sentido del sufrimiento, sigue pensando a este como parte de la travesia un tanto siempre interminable que el neurotico promedio debe pasar en medio de compulsiones a repetir e insatisfacciones varias.



Me resta preguntarme, ahora si, por las posibilidades des-resentidas en una analitica del sufrimiento.

Pero antes de aportar algun grano de ideas en esta direccion, me voy dando cuenta que, tal como lo plantea inteligentemente Williams, el asunto del sentido es insoslayable. El sentido del sufrir, sea cual fuere este (venga o no de la logica resentida) SIEMPRE demanda un “sentido”.

El sentido que damos a nuestro sufrir es, en primera instancia y fundamentalmente, nuestro analgesico. Darle sentido a un sufrimiento nos calma, mas alla de si tal sentido es ilusorio, realista, racional, religioso, altruista, belicoso, politico, estupido, bizarro o poderosamente bello. Dar un sentido, un supuesto “para que” mientras estamos sufriendo, calma.

El sentido hace que el sufrir sea menos doloroso. Por eso siempre buscamos, ya no justificaciones ni genealogias al dolor, sino primeramente, un “algo” que prometa ponerle un reposo, un sosiego, un painkiller, que disminuya nuestra insoportable “algia” . Porque tambien digamoslo, algunos sufrires son simplemente insoportables, nos quiebran, nos parten, nos desbrujulan la funcionalidad.

How is this so?” you will ask. “How can it be?“


Sufrimos por errores?
Sufrir se trata de algun tipo particular de “leccion”?
Existe una conexión entre sufrimiento y conocimiento?
Si no todo sufrimiento es tragedia, es lo tragico siempre un modo de sufrimiento?
Que relacion existe entre verdad, ilusion, mentira y sufrimiento?
Es acaso la mentira y el engano lo que nos causa sufrimiento?
Pero acaso la verdad y su revelacion no es causante tambien de grandes dolores tambien?


Seguire con Williams explorando este modelo analgesico-farmacologico de comprension filosofica del sufrir a traves de la nocion de “dar sentido”, no porque apueste demasiado a el, sino porque justamente, como modelo para hacer mas soportable el dolor, tambien falla.


Y desde esa falla, tal vez haya lugar suficiente espacio vacio para seguir urgando.


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jueves, 11 de septiembre de 2008

Sail away (tomorrow)


Sail away tomorrow…


Un barco no debería navegar con una sola ancla,
ni la vida con una sola esperanza.

Epicteto de Frigia


Sail away tomorrow…

Pego la letra que es tan extraordinaria como la música, la voz, la fuerza. Y va una traducción lo mas aproximada posible para no perderse nada de los sentidos que entrama. Del legendario album "Burn"...






Sail away (tomorrow)

Deep Purple

If you're drifting on an empty ocean
Si estás a la deriva en un océano vacío
with no wind to fill your sail,
sin viento que llene tu vela
the future, your horizon,
el futuro, tu horizonte
it's like searching for the Holy Grail.
es como la búsqueda del Santo Grial.

You feel there's no tomorrow
Sientes que no hay mañana
as you look into the water below.
mientras miras dentro del agua.

It's only your reflection
Es solo tu reflejo
and you still ain't got no place to go.
y seguis sin tener un lugar adonde ir.

Time will show,
El tiempo dirá
when, I don't know.
cuándo, no lo sé.

Sail away tomorrow,
Parte mañana
sailing far away.
navegando lejos
To find it steal or borrow.
Para encontrarlo, robarlo y tomarlo prestado
I'll be there someday.
estaré allí algún día.

Oh, woman, I keep returning
Oh, mujer, sigo volviendo
to sing the same old song.
cantando la misma vieja canción.


The story's been told, now I'm getting old.
La historia ha sido contada, ahora me estoy volviendo viejo.
Tell me, where do I belong?
Dime, adónde pertenezco?
Feel like I'm going to surrender,
Siento como si me fuera a rendir
hard times I've had enough.
de tiempos duros he tenido sufiente.
If I could find a place to hide my face,
Si pudiera encontrar un lugar donde ocultar mi rostro,
I believe, I could get back up.
creo que podría retroceder.

Time will show,
El tiempo dirá
when, I don't know.
cuándo, no lo sé.

Sail away tomorrow,

Parte mañana
sailing far away.
navegando lejos
To find it steal or borrow.
Para encontrarlo, robarlo y tomarlo prestado
I'll be there someday.
estaré allí algún día


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sábado, 30 de agosto de 2008

Algo de vos (algo en el viento...)


ALGO DE VOS
(algo en el viento...)


La lucidez:
martirio permanente,
inimaginable proeza.

Emile Cioran


Me estoy volviendo a Buenos Aires, si.
Me vuelvo. Cuatro hijas y yo, seguro.
Se cierra mi capitulo en Bangkok.
Una decision con "D", mayuscula, Mayuscula. De a poco, en cada hora, en cada lugar, en cada cara que veo, en cada arbol envuelto con trapos coloridos, en cada calle sin vereda, en cada carrito de comida thai callejera, en cada elefante andariego, me voy yendo un poquito, me despido lentamente. Siento una ligera nostalgia anticipada por ciertas lejanias que avizoro desde ahora. Un cierta tristeza por el modo. Algo en el modo de irme me causa tristeza.

Cioran sugiere que en todo "dejar atras" no habra claridad respecto de "hacia donde se esta yendo" pero si de que y de donde consigue uno irse, de que nos liberamos en cada partida (porque las partidas "parten" pero tambien nos liberan siempre de algo) algo de nosotros se rebela y se alza. Y aunque no sepamos casi nada de antemano acerca de cual sera el destino de nuestra travesia, si advertimos algo luminiscente del orden libertario cuando partimos. Como si declararamos con nuestra partida, a traves de en ese moviemiento de salida que "ya no formamos parte de..." . No mas.

Voy no formando parte ya de este oriente. Y siento una brisa libre de septiembre primaveral en ello. Algo sonambulo se oscurece mientras algo crepuscular toma color. Y tengo la paleta de colores en mi mano y las palmas cargadas de oleos primarios. Voy por mi paisaje.

Espero estar en mi querida tierra en un par de semanas.
I hope so...

Algo de vos. Un tema extraordinario de unos pibes que se llaman "Las pastillas del abuelo". Me los pasaron mis hijas adolescentes (gracias nenas mias, nenas mas grandes, por los pases de musica a la vieja...!)


Escucho esta cancion con cierta frecuencia. Me quedo en ella, dejo que me desampare ante mi misma, y yo me invito en ese estado de desnudez a habitarla en cada uno de sus indescriptibles escalones literarios (porque es un precioso poema de amor, o de ausencia, o de presencia fatal, o todo junto y algo mas). La escucho como si por un rato fuera posible hacer morada en un poema cantado.

En YouTube se puede oir perfecto y con una guitarra y voz dignas de una potente generacion nueva de rock nacional argentino que asoma con estos gestos de grandeza musical. Me gusta mucho este tema. Mucho. Me siento leida desde y hasta en las tripas. Para los que no los conocen, pues descubran a estos pibes!





Estoy volviendo. Si.

Casi que no me calza el cuerpo todavia en la anchura de libertad que ya respiro en esta decision.
Algo de vos...

Asia se dibuja como lo que ire recordando, desde ahora mismo lo siento, lo estoy respirando. Empiezo a esculpir una memoria de este oriente babelico en que vivo desde hace casi dos años. Deconstruyo esta, mi estadia por estos lares que va llegando a su agotamiento. I feel the time is getting close.


No se bien hacia donde voy (I've been there before...).


Hace unas horas veia la pelicula sobre Derrida que filmaron Kirby Dick y Amy Ziering Kofman. Cuando reflexiona sobre el futuro dice que existe un futuro predecible, agendable, organizado. Y otro futuro, el impredecible, ese del que nada sabemos, una incognita radical. Me siento poniendo los dedos en ese pliegue que comunica con ese modo radical de futuro. Se poco sobre tal radicalidad. Nada.
Mi "x".
Buenos Aires es hoy pregunta descosida de toda certeza.
(Algo de vos).


Mi vida en Asia... quedara bajo mi mirada deconstructiva. Ya esta bajo ella.

Que quiero decir con "deconstruir" esta experiencia que va finalizando? En una carta que Derrida envia a mediados de los '80 al islamista japones Toshihiko Izutsu ("Carta a un amigo japones"), dice sobre la deconstruccion que esta es pensable como un desensamblar, un quitar la medida a los versos, hacer perder la construccion. No es un analisis ni una critica ni una regresion hacia el elemento simple originario indescomponible, ni es un metodo, ni un acto, ni una operacion, ni una reflexion. Simplemente deconstruir sucede. "Se esta en deconstruccion". Ya. Esta sucediendo. Es una movilidad, una correntada manifestandose que no da en ningun lugar/destino/fin/desembocamiento ninguno. Deconstruir mi vida en Bangkok no tiene finalidad. Simplemente me esta sucediendo sin que ningun predicado que pueda expresar sobre ello delimite nada en particular ni llegue a ninguna conclusion. Deconstruccion, porque no tengo otra palabra menos incapaz de rodear esta flujicidad inesperada en la que estoy. Como dice el mismo Derrida, "deconstruccion" es una palabra poco afortunada, incluso para nada bonita, pero en su imperfeccion me es expresiva para enlazar lo que acontece. Y acontece que estoy deconstruyendo mi estadia en el sudeste asiatico. Le quito la medida a este poema oriental, veremos que queda asi, en el aire en el que se despedazan sus rimas y logos. Time to make new memories the years are passing by. It's time.


Algo de vos.

Me esperan dias en ebullicion, remendar una parte rota del plan, y el aire abierto de volver a proyectar. Aire abierto. Algo de vos. Algo en el viento...



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miércoles, 27 de agosto de 2008

Nessun dorma (nadie duerma)



Nessun dorma


(Nadie duerma)





Sin musica la vida seria un error.
La Gaya Ciencia






Leo unas bienintencionadas paginas de "Nietzsche and Music" (by Georges Liébert, David Pellauer, Graham Parkes) pero me captura el tedio y abandono. No me concentro mucho en estas horas presentes y pasadas. Y encima me he enfermado, por lo que ando metida en una bruma de pills multicolores y sensacion de somatizacion irreversible y tan previsible por otra parte.

Tal vez por eso busco musica. Como un gaucho cansado al que la noche lo sorprende entre relampagos y amenazas de tormentas, y busca refugio en un arbol en el que atar su caballo y sentarse a esperar tiempos mejores para seguir su camino.

La musica como una apuesta transitoria y legitima de anti-verbalismo (uso la expresion de Charles Andler). Si la palabra ya no transmite mas que redundancias sin sentido pleno, entonces la palabra se vuelve indigente, y nos hace indigentes con su uso empobrecido de sentidos. Hay estados del alma que no ameritan el uso de la palabra. En esos estados, la palabra despersonaliza lo sentido, y si uno insiste en violentar la inmensa necesidad de silencio, simplemente vuelve lo intrasferible de esa experiencia animica en algo burdamente transmisible e inautentico. A veces uno se cansa y calla, callar es lo que empieza a hablar de uno mismo con mas sinceridad. Sino, nos queda la musica, en donde callados, dejamos que sea ella la que nos hable, la que nos diga, la que transmita lo que no podemos transmitir. Los sonidos de la musica permiten expresar lo que de otro modo no podriamos.

La musica expresa con sus signos el limite de lo propio inexpresable.

Tambien leer deberia incluir la dimesion de lo musical. Un pensar libre, sin ataduras, deberia primero, como si se tratara de una musica, "escuchar" lo leido. To read is to listen. And to listen is already to think, freely. Dejar de buscar como cazadores la prueba o la refutacion, y solo escuchar lo que se lee, con los sentidos, leer desde los sentidos y las evidencias que estos nos propicien en esa experiencia de plenitud que deberia ser la lectura. Pero la mayoria de los mortales lee como consumidor: arrasa con el plato sin detenerse a paladear el sabor de sus elementos.


Perhaps my Zarathustra may be reckoned as music
(Ecce Homo)


El Zarathustra de Nietzsche, en este esquema de "leer desde los sentidos y/o con sentido musical" es mas escuchable que legible. Pero muchos textos pueden ser leidos como experiencias audibles: tienen tono, los hay allegro, los hay lentos como un vals, hay libros como himnos de guerra, hay lecturas que se sienten como el susurro de un secreto asi como otras que suenan a mar picado.

Si uno intenta escuchar un texto, como si se tratara de una experiencia musical, puede asimismo oir la relevancia de sus silencios, sus significativos silencios. Su vacio. Silence has to became audible... Y hay que tener oido paciente para este tratamiento de una lectura. Que tristeza me producen esas almitas mediocres que ante un texto o un libro mencionan como virtud del mismo "se deja leer facilmente". Que aberracion para los sentidos ese "comprensionismo veloz". Que insulto para las palabras que se enhebren en esas paginas ser asi facilistamente calificadas como "lectura facil". Suena a puta de poca monta, regalada casi. Un libro que deja pasar sus paginas con facilidad grosera es como una mujer cuyas prendas intimas no ofrecen la delicia de una delicada resistencia. Leer con facilidad me suena a una zorra rapida que se monta por centavos. Logicamente, hay prostibulos de libros y consumidores de esa cultura prostibular (algunos best-seller por ejemplo, sin entrar en gran profundidad en el asunto, pertenecerian indiscutidamente a esa categoria) en donde la "lectura rapida y a buen precio" forma parte del aligeramiento tensional que dejara finalmente como magro resultado el paso por entre sus paginas. Al igual que cualquier puta que garantiza -de minima- una segura y facil descarga de la tension espermatica y raramente no mucho mas que eso, el libro prostibular en su ligereza e hiperfacilidad relaja y no va mucho mas alla de un ejercicio para desentumecer cerebros estrechos, tal como la puta lo hace con testiculos tensos. Por mi parte, prefiero los libros en los que detenerme. Los que me obligan a hacer posta, a montar guardia en sus margenes, los que me desafian a cruzar sus renglones escarpados, los que me invitan a quedarme en ellos como guarida, como centinela, como sommier de sus destilaciones. Me gustan los libros que llamar al arte de cierta demora comprensiva, que obligan a una politica del slow down de la lectura.

Moralidad intelectual inmoralista la de Nietzsche al introducir una fuzzy logic entre musica, filosofia y escritura. Indisciplina de bordes esteticos y desdibujamiento de territorios de saber. Y encima hacerlo apelando a la pasionalidad del pensar!!!! Tal vez por esa razon entre otras, el gustaba mas de los autores de opera italianos que de los grandes de su region. Es que si uno escucha un aria cantada por Pavarotti no puede menos que sentir que en su espiritu latino "le calza como un guante" la opera de sus coterraneos, el amor alli narrado, el dolor transmitido, cada instrumento musical, cada nota, cada pentagrama.

Uno no escucha alli solo musica y palabras,
escucha sangre
y latidos.
Un ser viviendo su plenipotencia (incluso aunque esta le resulte desconocida como tal, aun...).

Los italianos se apropiaron de la musica por incorporarle a esta el elemento de la pasion. En la musica, como en la pasion, hallamos refugio, narcotico, pocion para tolerar las inclemencias vitales. Y en ella tambien hallamos nuevos sentidos ante la irrefutable immediatez de una vida que -pase lo que pase- se niega a dejar de afirmarse a si misma. Por eso sin musica la vida seria un error.

Pienso en esto de la musica como majestad de la vida frente a todo lo que se le oponga o la debilite. Musica ante el dolor. Musica ante la enfermedad. Musica ante lo incierto y su angustia concomitante. Musica ante la tristeza. Incluso musica ante la locura y la muerte.



¡Disípate, oh noche! ¡Tramontad, estrellas! ¡Tramontad, estrellas!
¡Al alba venceré!
¡venceré! ¡venceré!


Me imagino al Maese Luciano cantando una de esas arias que me hacen llorar. Si, ultimamente evoco el llanto muy seguido porque lloro de nada, que se le va a hacer, despues de todo escribo este blog con mi entera vida y pensamiento, asi que si, lloro, un poco facilmente lloro en estos dias. Siempre me he cagado en los asuntos de lo purely intellectual, digo, eso de pensar sin cuerpo, sin vida propia nadando entre las teclas, una perspectiva de la escritura tan quirurgica sigue estando tan lejos de mi como lo ha estado siempre. Hecha la aclaracion, me imagino a Pavarotti , asi, magnanimo y sonriente como era el gordo, y escucho Nessun Dorma, y me muero de amor por la vida, asi de tercamente desafiante y tragica como es.


¡También tú, oh Princesa,
en tu fría habitacion
miras las estrellas
que tiemblan de amor y de esperanza...!


Esto se ve y escucha descomunalmente en este video tan poderoso como emotivo (suerte que Internet no se gasta ni raya como los viejos discos de pasta en los que acostumbre a escuchar musica clasica gracias a que mi padre, cada tarde al regresar de la fabrica en que trabajaba, ponia con disciplinada constancia alguno de sus discos de la coleccion "Lo mejor de la musica clasica", todavia me acuerdo y me emociono de nuevo). Si, estoy hoy como gobernada por las sales y las emociones and feel myself dissolve into the music, slowly...


¡Pero mi misterio está encerrado en mí!
¡Mi nombre nadie lo sabrá!. No, no
Sobre tu boca lo diré
(Sólo cuando la luz brille)
Sólo cuando la luz brille
(¡solo sobre tu boca lo dire!)



Nessun dorma - Il principe ignoto (Nadie duerma - El principe desconocido), aria final de la opera de Puccini "Turandot", es sencillamente suprema. Tambien hay una version historica en el "Concierto de los Tres Tenores". En mi alma, esto pertenece unicamente a la liga de Pavarotti, solo el podia cantarla ASI, liga a la que no pertenece nadie mas que el, EL, el super-hombre de la opera. Encima sera esta misma la que cante en Turin en 2006, en donde creo hizo su ultima aparicion publica antes de que la muerte nos robara su voz extrahumana de este planeta. Roza lo mítico.

Aca pego la letra, porque sin entender italiano y solo de oirlo a maestro cantarla es inmensa... pero para los que no pueden desprenderse de la necesidad del logo y sus imperativos de comprension, bueno, la pego en su natural idioma italiano, en ingles, y en castellano.









Nessun dorma - Il principe ignoto

Nessun dorma! Nessun dorma!
Tu pure, o, Principessa,
nella tua fredda stanza,
guardi le stelle
che fremono d'amore
e di speranza.
Ma il mio mistero e chiuso in me,
il nome mio nessun sapra!
No, no, sulla tua bocca lo diro
quando la luce splendera!
Ed il mio bacio sciogliera il silenzio
che ti fa mia!
(Il nome suo nessun sapra!...
e noi dovrem, ahime, morir!)
Dilegua, o notte!
Tramontate, stelle!
Tramontate, stelle!
All'alba vincero!
vincero, vincero!


ENGLISH
None must sleep! None must sleep!
And you, too, Princess,
in your cold room,
gaze at the stars
which tremble with love
and hope!
But my mystery is locked within me,
no-one shall know my name!
No, no, I shall say it as my mouth
meets yours when the dawn is breaking!
And my kiss will break the silence
which makes you mine!
(No-one shall know his name,
and we, alas, shall die!)
Vanish, o night!
Fade, stars!
At dawn I shall win

CASTELLANO
¡Que nadie duerma! ¡Que nadie duerma!
¡También tú, oh Princesa,
en tu fría habitacion
miras las estrellas
que tiemblan de amor y de esperanza...!
¡Pero mi misterio está encerrado en mí,
¡Mi nombre nadie lo sabrá!. No, no
Sobre tu boca lo diré
(Sólo cuando la luz brille)
Sólo cuando la luz brille
(¡solo sobre tu boca lo dire!)
¡Y mi beso fulminará el silencio
que te hace mía.!
Su nombre nadie sabrá...
¡Y nosotras, ay, deberemos, morir, morir!
¡Disípate, oh noche! ¡Tramontad, estrellas! ¡Tramontad, estrellas!
¡Al alba venceré!
¡venceré! ¡venceré!




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lunes, 25 de agosto de 2008

No hero in her sky



No hero in her sky






La pelicula (Closer), una excusa para pensar sobre amores multiples e identidades nomades.
La letra de la cancion me parecio el escondite de un breve poema sobre un gran amor.
Damien Rice y su "The Blower's daughter"

La musica.
La musica me hizo llorar.











(Did I say that I loathe you?
Did I say that I want to leave it all behind?)

We'll both forget the breeze

most of the time.


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(Dije que te detestaba?
Dije que queria dejar todo atras?)

Nos olvidaremos de la brisa
la mayoria del tiempo.





PD.: No hero in her sky.
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Be here and now


Be here and now




La energia puede compararse a la curva de un arco;
la decision a accionar el disparador.


Keep your friends close, and your enemies closer.



Sun Tzu - "El arte de la guerra"




Cosa dificil encontrar serenidad cuando la boca del lobo muestra sus filos demasiado cerca.

Buscar la serenidad, o seguir la ruta del miedo protectivo?

A veces protegerse es entregarse, parcialmente, rendirse, dar un paso al costado. La trampa es que la proteccion ante lo que amenaza -cuando se opta por la salida del distanciamiento- es dejar que el otro siga en su estado de desmesura destructiva. Retirarse , incluso temporalmente- es fortalecer al enemigo. Se puede decir que con ello se ha de ganar nuestra autoproteccion, lo cual es cierto, aunque relativo. Tambien estamos ganando una guerra inconcluida que, justamente por inconclusa otorga momentaneamente la victoria al otro, aun en la inconclusion del resultado final pendiente. Detenerse en una pelea, en terminos de "dar tiempo" puede ser un signo seguro de ventaja para el adversario pues: a) dar ese tiempo al adversario le sirve a este para rearmarse; b) dar ese tiempo al otro implica otorgar la posibilidad de que este pueda analizar una jugada mejor que lo favorezca respecto de nuestra posicion. Combatir es un asunto logico, es asunto racionalizante, sin dudas. Pero se trata de cuerpos, de cuerpos en combate, y los cuerpos se agotan combatiendo. Se pierden reservas. Quedan heridas. Se sufre. Existe dolor fisico en todo tipo de combate.

Preservarse. O dar pelea con los costos que cueste todo lo costoso de ese "perseverar en el campo de batalla"?

Pero hoy me siento un bicho bolita cerca del depredador. Claro, un bicho bolita hoy fatigado... aunque cultivando y poniendo a resguardo dentro de su esferico encierro su propia superabundancia de fuerzas.

Preservarse o perseverar?

Pienso en el "Maestro Sol", Sun Tzu.
Pienso en aquello de ganar sin combatir. Me cuesta. No soy china. No vivi en el siglo I. No me contrato Wan Fu.
Si entiendo que es imbecil defenderse, pues la posibilidad de obtener victorias radica en el habilidad del ataque.

Atacar sin defenderse o defenderse sin ataque?
Atacar como defensa?

Asi y todo, hoy es un dia de cansancio. Creo que en mi trinchera actual necesito parar de forjar armas, y solo eso, parar por unas horas, suspender el pensar. Poner la fragua a funcionar, pero en frio. No quiero mas tacticas, no mas por hoy. No soporto mas estrategias. No quiero seguir demostrando que la mala fe y el resentimiento, la capacidad de generar mal, el goce en el daño proviene de la enfermedad del otro. No quiero probar inocencias. No puedo. No puedo. Por unas horas. Necesito dormir mi impotencia transitoria en una trinchera reconfortante... cual? Cual trinchera?

Dejarme caer de cansancio o sacar fuerzas de la galera de la resistencia?

Todo se resume en una palabra: fatiga.
Sigo yendo de un lado a otro con Kundera en mi cartera, en mi bolso, en la axila, en la bañera, en la mesita de luz, en las tripas. En "Inmortality" acierta con esta desnucante metafora:


Fatigue: a silent bridge leading from the shore of life to the shore of death.



Mientras me dejo alcanzar por los dilemas, como si se tratara de una jauria de preguntas circulares mordiendome mis talones de Aquiles, salgo al balcon. Salgo con mi puente fatigado siendo cruzado cansadamente por mi, una "mi" fatigada que lo camina con las armas de la defensa a cuestas. Las armas por un rato apagadas. Deslucidas. Desafiladas. Pierdo liviandad con tanta panoplia encima, gano pesada pesadez de pesadilla. Miro Bangkok desnudando su cara de noche. Y me acodo en el balcon e imagino todo mi pesado equipaje de guerra cayendo en caida libre y esa sola imagen de des-hacerme abismando mis armas imaginarias me reconforta. Vuelvo a lo mejor. A lo unico. Vuelvo a here and now (many thanks to Yothin Wichetwichai, many thanks... por la buena onda de recordarmelo con cara thai y pacificamente, este mediodia). Here and now. Y mi jazminero -autoregalado para mi cumpleaños Nro. 42 hace unas semanas- ahi yace, todo el sin palabras, con unas bonitas flores blancas que me rozan con perfume, vago, memoriosos, claro, nitido. Me voy por un rato respirando de cerca una flor, de muy cerca. Me la respiraria hasta que la nariz, mi cara, mi esqueleto, mi entero Ser se me haga uno con ella, toda respirada la poderosa flor hasta invertir los terminos. Y entonces sueño despierta -los sueños que mas me placen- que llegaria un segundo glorioso, un instante eterno y ficcionalmente maravilloso en el que el jazmin me respire toda a mi, toda entera yo respirada hasta el limite por el jazmin. Entrar en una banda de Moebius con mi precioso jazminero de mi balcon de Bangkok. Me siento poderosamente mas liviana ahora. Inconcebiblemente.

Here and now.
Live here. Live now.

Respiro. Es tan bueno respirar hondo. Tan.
Asi de simple.
Y esta gente de estos pagos lo sabe.
Sencillo, efectivo. Parar y respirar. Y si es de un jazminero... cuanto mejor!

Now, I'm more worried about today as I am helpless about yesterday. Here I'm uncertain about tomorrow, so uncertain. Now, I can think (I can see, see, see, feel...) that yesterday was something which I cannot change. Here, I can see (I can think, think, think, feel...) that tomorrow is something which I cannot predict. Aqui y ahora tengo mis jazmines en mi. Fearless. Fearless.




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sábado, 23 de agosto de 2008

Mobbing, o acerca de nunca abandonar los guantes



Mobbing
O acerca de nunca abandonar los guantes



Yo nunca insulto,

caballero,
diagnostico.


"Higiene del asesino"
Amelie Nothomb





Hay gente de mala madera. Bichos oscuros, desagradables, hundidos en la indigencia existencial y el resentimiento destructivo, envidioso, peligroso.
Mala gente.

A veces pienso en la salud mental de los antiguos, en la plenitud de su salud social comparada con lo enfermo de nuestras sociedades mas "civilizadas" (ja!), aun en medio de sus sangrientos combates, sus orgias, sus sacrificios de inocentes tripas expuestas sobre altares sagrados, su estado de guerra y esas microexcepciones a las que llamaron "periodos de paz". Pero en medio de esas batallas cuerpo a cuerpo, en medio de tanto espectaculo en que Dionisos combinado con Atenea daba por resultado un arte en que combatir era asunto de musculos, derroche e inteligencia y habilidad logica, algo muy sano tenian los antiguos: se cagaban a golpes reglada y no regladamente de ser necesario con el solo fin de resolver las cosas con dignidad y transparencia. Retos directos. Como el de Aquiles a los gritos exigiendo a Hector que salga de detras de mis altos muros de Troya y pelee, como lo hacen los seres dignos de ser llamados "valientes". Nada de mediadores, counselors, psicologos, expertos en solucion de controversias, abogados o recursos de amparo ni ninguna de esas pajas. Habia litigio entre dos, y a nadie se le hubiera ocurrido que sea una opcion menos valida que otras mas "refinadas" retar al oponente-adversario-agraviador a poner el cuerpo en estado real de pelea. Boxearse, digamos, para decirlo mas claramente.

Solo dos veces en mi vida me agarre a tropadas con alguien. Fue en la via publica. Si si si, lo se, muy poco presentable para el curriculum de una mujercita (tendria unos 20 de edad para la epoca de esas peleas). No quiero justificarme, no me importa hacerlo y menos a estas otras edades en las que duplico a aquellas, pero de pequeña mi heroina radical era Wonder Woman, si, con Linda Carter, sus super tetas, su short azul con estrellitas y su lazo. Me habia fabricado yo misma todo el equipo, hasta el cinturon dorado, y me tiraba desde la ventana del dormitorio de mi abuela Isabel al jardin delantero de la casa para aplicar justicia imaginaria a bandidos y desgraciados canallas fantaseados, y a las piñas y patadas atrapar al delincuente con mi super lazo. Anyway, me agarre dos veces a las piñas en la calle. Vida real, ya no era el jardin de mis abuelos. En ambas ocasiones me pelee por razones directas o indirectas que me llevaban a defenderme en medio de situaciones que involucraban a alguno de mis hermanos varones, menores que yo. Lastimar a alguno de mis hermanos mas chicos era como si me doliera a mi en mis visceras de animal felino hembra fraternal incondicional. Jamas me arrepentia. Y no era por soberbia, porque realmente ninguna de las dos veces "venci ni fui vencida", sino que hubo sencillamente pelea callejera, simple, o sea, una (en ese caso yo) contra otra persona. Y no me arrepentia porque el arrepentirse implica una conciencia nitida de hacer algo malo. Y yo no llegaba ni a estar conciente -porque recuerdo perfectamente que seguia un impulso natural y sanguineo a no-poder-resolver-mas-que-de-ese-modo-la-cosa- ni sentia de ninguna manera que habia hecho algo malo, digo, yo me sentia frescamente extramoral en esas ocasiones. La ultima vez perdi la manga de mi camisa arrancada por un secuas repentino que reaseguro la supremacia de mi oponente. Si, pelear no es asunto estricto de ganar o perder, de estropearse la ropa, de lastimarse los nudillos, o bajar un par de dientes con un golpe bien dado. Pelear es el supremo derecho a dar pelea. Por eso el resultado es relativo, pues lo que se siente es que el "asunto" que nos ha llevado a esa inusual experiencia de confrontacion fisica era un asunto que ameritaba ser ubicado en el cuerpo, sacarlo de la sofisticacion de los signos y la lucha simbolica, y hacer reaparecer en la verdad y pureza de un cuerpo enojado el mensaje sin rodeos de que uno esta totalmente dispuesto a protegerse defendiendose en la lucha. La palabra, mal que nos duela a los que nos maravillamos con su poderio, tiene limites, se agota, es ocasionalmente completamente inefizaz y hasta contraproducente. No siempre defenderse es calzarse los guantes, claro esta. Pero a veces no vendria mal perder la correcion politica y aplicar un buen cross en la mandibula de un hijo de puta que bien se merece que le hagamos saber que estamos pasados de paciencia, hartos de buenos modos, tapados de fojas y documentacion, y repodridos de actuar de acuerdo al polite behavior. El animal desenjaulado a veces es mas sano y claro para reubicar los limites que la political correctness, contra la que cada vez mas me voy declarando en estado de sublevacion.

Sino siempre queda el consuelo de que alguna vez se restituya una forma actualizada de aplicar el ostracismo, pues hay gente que francamente mereceria ser "ostraciada" de empresas, ministerios, academias, escuelas, sindicatos, prisiones, hospitales, etc. dado que han demostrado ser capaces de destruir vidas personales solo por jugar los juegos del abuso de poder, del bulling, de mobbear a tal punto de joder el proyecto profesional o vital de alguien. Si, cuanto quisiera que existiera la posibilidad de juzgar pro-ostracismo a los que joden vidas ajenas a traves de los variados modos del mobbing. Como dice Josep Albaiges en "Alcibiades, el primer griego":

"Una preocupación constante en toda la historia de Atenas era el temor de que las personas con excesiva popularidad por su actuación política, militar o por su riqueza pudieran abusar de ella convirtiéndose en dictadores. Para evitarlo, Clístenes creó una institución peculiar, el ostracismo (*del griego ‘ostrakos’, ‘cerámica’). Se celebraba anualmente, si la Ecclesia lo decidía, una votación en la que en trozos de cerámica se escribía el nombre de una persona considerada peligrosa, y el "elegido” era desterrado de Atenas por diez años, sin juicio ni mayores formalidades."


Un Clistenes quisiera se me aparezca, con su ostracon disponible y el derecho a que escriba!!!!!!
Con que gusto le daria tres o cuatro candidatos/as para repujar sus nombres en la ceramica !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Con que ganas "diagnosticaria" a esos/as canallas que deberian retirarse de su juego sadico!!!!!

Pero no hay Clistenes. No hay. No hay (...mierda!)
Ni terracota en la que escribir, ni Agora de Atenas en la que reclamar parrhesiasticamente verdades abiertas como alas.
No hay.

Pero aun, aun, todavia... todavia me queda la majestad del honor, un honor animal, un honor libero y liberador: me queda la posibilidad de poner una linda piña. Volver a la Wonder Woman que tanto inspiro mis aventuras imaginarias de la infancia, mi identidad justiciera, mi sentido del cuerpo como arma total.

Y a veces un buen golpe de pu
ños en la cara del cretino correcto reacomoda -ademas de un par de piezas dentales- un cierto orden que escapa a las jerarquias de la disciplina laboral/escolar/institucional/organizacional. Restituye el orden vital, que nada tiene que ver con jefes, supervisoras, profesoras irritables, o coleguitas escolares dispuestos a descerebarnos con sus tendencias abusivas. Un puño cerrado, embocado en el cuerpopersonamascara correcta restituye eso de que a veces olvidamos: que para vivir de pie y con la frente en alto, es necesario literalmente y sin metaforas dulcificadoras eso de "fight for life".


Y hacer un poco de ejercicio de justicia contra los delincuentes (esos que,no nos meten la mano en la billetera, ni nos roban el auto, ni adulteran documentos, sino que roban pedazos de vidas profesionales, laborales o estudiantiles) es dar batalla por una vida que recupera sus libertades en cada acto liberador que consuma.

Hacer moobing es un delito.
Y quien lo cometa, un decidido delincuente hijo de puta.
Y yo, yo aun alimento a mi propia latin version de Mujer Maravilla en mi profundo oceanario interior de amados seres anfibios (mital fantasia, mitad "moi") que no abandonare jamas.




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